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Fórmula 1 | Elf en la F1

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1968...2003...

 

 

No es ninguna casualidad que Renault y Elf hayan firmado un nuevo acuerdo tras treinta y cinco años de una fructífera colaboración. Desde el año 1968, los éxitos han venido seguidos, aunque las victoria ya han llegado en el aspecto tecnológico, pero también comercial o deportivo. Nuestros valores comunes - audacia, innovación, alta tecnología - nos permiten enfrentarnos a retos tan difíciles como estimulantes. Empezando por la Fórmula 1, donde nos espera un objetivo apasionante, recobrar el cetro de campeones del mundo.

 

Elf no sólo es el patrocinador del equipo Renault F1, sino que también es un socio técnico de primera línea. Hace muchos años que Elf viene desarrollando productos a medida para Renault, y le ha dedicado al constructor francés dos equipos de investigación y de desarrollo. Uno de ellos se encuentra en el CRES (Centro de Investigación de Solaize), y el otro interviene de forma permanente en los circuitos, durante los Grandes Premios y en pruebas privadas. Estos profesionales se fundan en estudios muy profundos y trabajan con análisis en tiempo real. El objetivo: optimizar permanentemente las soluciones técnicas elegidas por Renault y Elf. De esta forma es como ambos socios volverán a conocer el éxito.

 

 

 

Los años turbo

 

A mediados de los años 70, Renault y Elf deciden participar juntos en la Fórmula 1. Eligen una opción muy atrevida: el motor turbo comprimido. Se trató de una apuesta que dio sus frutos y revolucionó los Grandes Premios.

 

 

Elf lanza el estudio de un nuevo motor


Turbocompresor: un vocablo bárbaro para designar un dispositivo hecho con una turbina dotada de dos ruedas. La primera - al entrar en rotación rápida por los gases de escape - mueve la otra que, en el retorno, "ceba" la admisión con aire fresco, logrando aumentar la potencia del motor en la misma medida. A priori, la técnica es sencilla, aunque en realidad resulta muy complicada; principalmente en la Fórmula 1 donde el reglamento de aquella época autorizaba un motor sobrealimentado, aunque de una cilindrada de tan sólo 1.500 cm3, frente a los 3 litros permitidos para los motores atmosféricos. Renault y Elf probarán este principio en los rallies, con el motor 1600 cm3 de una berlineta Alpine, a cuyos mandos se encuentra Jean-Luc Thérier, que logrará ganar el Criterio de las Cevennes en el año 1972. Después, ya en los circuitos, esta tecnología se prueba con un motor V6 de 2 litros, que se instalará en prototipos que ganarán carreras de resistencia. Y resistencia es lo que se ha de tener para elegir un camino tan original y arriesgado como el del turbo. Por supuesto, todo esto conlleva un precio. Elf pagará 500.000 F (75.000 €) por el estudio de este motor. Es el precio del éxito y de la perseverancia.

 

1977: primer año en la F1

 

 

Bernard Dudot - el hombre del turbo en Renault - se marcha de viaje de estudios a California, donde esta técnica está en pleno florecimiento. En el verano de 1975, el primer 1.5 litros turbo de Renault desarrolla 500 caballos en las pruebas. En la primavera de 1976, un monoplaza negro bautizado A 500 - verdadero laboratorio rodante - realiza sus primeras pruebas en la pista. En el puesto de pilotaje de esta máquina se encuentra Jean-Pierre Jabouille, al que se le hace sin tregua la misma pregunta: «¿Cuál es el tiempo de respuesta?» Curiosa pregunta para intentar dominar esas fracciones de segundo que transcurren entre el momento en que el piloto abre el gas, y el momento en el que, cuando se dispara el compresor, el motor suelta toda su potencia. «Los aparatos de telemetría aún no existían. Por esta razón, el papel del piloto era primordial», apunta Bernard Dudot. El centro técnico de Viry-Châtillon vive al ritmo del turbo, gravitando en torno a Gérard Larrousse, director de Renault Sport, y François Castaing, su director técnico. El 10 de mayo de 1977 todo se acelera. La prensa descubre, en el Pub Renault - en los Campos Elíseos - el RS 01. El 16 de julio de 1977, el monoplaza número 15, calificado en vigésimo primera posición en la parrilla de salida del Gran Premio de Inglaterra - en Silverstone - realiza 16 vueltas durante la carrera antes de abandonar. Poco importa si la "tetera amarilla", como lo apodaban los ingleses, provocó sonrisas en los boxes; Ya se vería quién reiría el último. El 7 de mayo de 1978, Jabouille acaba por primera vez una Gran Premio; fue en Mónaco y en décima posición. El 1 de octubre, en el Gran Premio de los Estados Unidos, la escudería embolsa sus primeros puntos, los que corresponden al cuarto puesto.

 

Primera victoria con Jean-Pierre Jabouille

 

 

1979 será por fin el año de Renault-Elf. En el Gran Premio de Francia, el circuito de Dijon-Prenois, el 1 de julio, Jean-Pierre Jabouille impone por primera vez la tecnología turbo. La revolución francesa está en marcha. Renault y Elf deberán esperar aún muchos años hasta convertirse en campeones del mundo, pero se harán con 15 victorias entre 1979 y 1985, principalmente con Alain Prost y René Arnoux. Por fin, el riesgo acabó por dar sus frutos. Otras escuderías seguirán la senda del constructor y del petrolero franceses adoptando también el turbocompresor. Renault y Elf fueron sus precursores.